Artrosis en el hombro: síntomas, diagnóstico y tratamiento

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La artrosis en el hombro es una degeneración de esta articulación que genera síntomas como dolor en el hombro al realizar determinados movimientos y que va aumentando con el paso de los años o que se intensifica durante los movimientos. Su tratamiento consiste en la toma de medicamentos y la fisioterapia, y por lo general es largo, pudiendo en algunos casos culminar en la cirugía.

Síntomas de la artrosis en el hombro

-Dolor en el hombro;

-Dificultad en realizar cualquier movimiento con el hombro;

-Sensación de arena en la articulación del hombro;

-Sonidos en el hombro durante los movimientos.

-Frecuentemente esta lesión ocurre al mismo tiempo que otras como tendinitis o bursitis, por ejemplo.

Diagnóstico de la artrosis en el hombro

El diagnóstico de la artrosis en el hombro se realiza a través del análisis del rayo-x que evidencia la disminución del espacio intra articular y el desgaste de la cabeza del húmero, y del examen físico donde se observan los síntomas referentes a la enfermedad.

Tratamiento para la artrosis en el hombro

El tratamiento para la artrosis en el hombro implica la toma de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios. Los suplementos alimenticios a base de esqueleto de crustáceos pueden ser de gran ayuda pues colaboran para la recuperación del cartílago y no tienen contraindicaciones.

Además, se puede recurrir a la fisioterapia para un resultado más rápido. Hielo, calor, uso de aparatos y fortalecimiento muscular deben ser utilizados para alcanzar los objetivos pretendidos.

Paracetamol y Dipirona son los principales analgésicos utilizados para aliviar el dolor de la artrosis, debiendo ser tomados hasta 4 veces al día, o según orientación médica, siendo generalmente suficientes para permitir la realización de las actividades diarias.

Sin embargo, estos medicamentos deben ser prescritos por el médico y utilizados según la intensidad de los síntomas de cada persona.

Los medicamentos antiinflamatorios como Diclofenaco, Nimesulida o Cetoprofeno, por ejemplo, que se pueden tomar en forma de comprimido o de inyección, son opciones para utilizar de vez en cuando y para calmar momentos de crisis, sólo con prescripción del médico. Esto es porque, si se usan con mucha frecuencia, causan diversos efectos colaterales, como úlcera gástrica e insuficiencia renal.

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